Esta ruta atraviesa uno de los paisajes más impresionantes y desconocidos de la península: el Desierto de los Coloraos. Se inicia en Gorafe y recorre el Llano de los Olivares, ofreciendo vistas espectaculares de la Sierra Nevada. A lo largo del trayecto se descubren cañones, cortijos y panorámicas únicas que muestran la fuerza de la erosión en este geoparque.
Recomendaciones
- Uso de GPS imprescindible (no hay señalización en varios tramos).
- Llevar agua suficiente (no hay fuentes en la ruta).
- Precaución en miradores y cañones: evitar asomarse demasiado al borde.
- Protección solar y calzado adecuado.
Puntos de interés
- Panorámicas sobre el pueblo de Gorafe.
- Miradores naturales del desierto.
- Cortijos tradicionales.
- Cañones y formaciones rocosas únicas.